Recomendaciones de la Asociación de Educadores Infantiles para Escolarizar a los Niños

La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) alerta del peligro de matricular a niños y niñas menores de tres años en los centros no supervisados que están proliferando en España. En respuesta a las inquietudes de los padres por la apertura de plazos de matriculación en centros educativos que se va a iniciar a partir de marzo, la ONG ha lanzado una serie de recomendaciones para elegir la mejor opción de escolarización para los más pequeños.

Para elegir el centro de educación infantil idóneo, AMEI-WAECE recomienda visitar las instalaciones y consultar el manual de convivencia de la escuela, los informes trimestrales, los menús y los objetivos educativos. Los aspectos sobre los que los padres deben preguntar antes de tomar una decisión son:

  • Proyecto educativo del centro.
  • Número y formación académica del personal.
  • Actividades complementarias.
  • Organización de los espacios para cada nivel de edad.
  • Organización y distribución de los horarios según el nivel.
  • Adecuación de los materiales a cada nivel.
  • Criterios de información a los padres sobre la evolución de sus hijos.
  • Objetivos educativos y evaluación de los mismos.
  • Medidas de individualización.
  • Manual de convivencia del centro.
  • Horario general y vacaciones.

Los expertos sitúan en un año la edad idónea para que los niños salgan de la protección materna y empiecen a relacionarse con otros infantes y con adultos en un centro de educación infantil. El prestigioso psicólogo Henri Wallon demostró que el “yo” del niño no puede desarrollarse más que en relación con el de los demás, y en esta dialéctica incesante del “yo” y del “otro” es donde hay que buscar en parte la explicación de la evolución psicológica.

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“Ante el abismo de permitir a los niños dar sus primeros pasos fuera de casa, los padres están hechos un mar de dudas. Las ofertas que existen en nuestro entorno son muchas y variadas, no excesivamente diferenciadas y con costes muy distintos. Sin embargo, los padres sí que tienen una cosa muy clara: desean que su hijo se encuentre en un entorno seguro y lo más adecuado posible para su desarrollo”, señala Juan Sánchez Muliterno, presidente de la Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE).

Los centros de educación infantil son los únicos que están legalmente autorizados para acoger a niños desde los 0 años. Cuentan con instalaciones y materiales adecuados, profesionales con formación específica y un programa pedagógico que facilita el desarrollo adecuado del niño en una etapa decisiva para la construcción de la personalidad y la asimilación de valores.

En este sentido, los resultados del estudio PISA de 2009 muestran que los alumnos de 15 años de prácticamente todos los países de la OCDE que asistieron a una escuela de educación infantil obtuvieron resultados superiores a aquellos que no lo hicieron. En Bélgica, Francia e Israel, los alumnos que asistieron a educación infantil durante más de un año puntuaron al menos 100 puntos más en lectura que los alumnos que no lo hicieron.

Las alternativas a los centros de educación infantil

Frente a los centros especializados en educación infantil, están proliferando alternativas que no proporcionan garantías respecto a la calidad de la atención a los niños y niñas. Es el caso de las madres de día, señoras que cuidan de los infantes en su propia casa.

Estos espacios, que a menudo no anuncian su dirección en internet para no motivar la visita de inspectores de educación o de hacienda, no están regulados como tal en España, con la única excepción de Navarra. Aspectos como el número de niños que se pueden acoger, la titulación de la madre de día, el número de adultos necesarios o las características físicas y del mobiliario carecen de garantía alguna. Por lo tanto, son potencialmente peligrosas para la seguridad física y el desarrollo madurativo del niño.

“Todos conocemos la infinidad de puntos peligrosos para los niños que hay en nuestra casa: enchufes, cantos de los muebles, productos de alta toxicidad… La mayoría de accidentes infantiles se producen en domicilios particulares”, alerta Sánchez Muliterno.

Otro tipo de negocio inadecuado para acoger a niños pequeños de forma regular son las ludotecas, cuyo objetivo principal es garantizar el derecho del joven menor de edad al juego, pero no están pensadas para el desarrollo integral del niño, por lo que no todas sus instalaciones estarán adecuadas, ni la formación del personal que atiende a los niños será la precisa.

En algunas comunidades autónomas y en algún municipio, las instalaciones y funcionamiento de las ludotecas están reguladas, de manera que los niños menores de cuatro años solo pueden asistir acompañados de un adulto. Esto hace que la mayoría de ludotecas estén orientadas a infantes mayores de cuatro años.

Un caso parecido es el de las academias de idiomas. Bajo la excusa del aprendizaje temprano de lenguas extranjeras, están realizando labores propias de centros de educación infantil sin estar preparadas para este tipo de atención.

 

Centros de Educación Infantil que acogen a niños de 0 a 3 años Otros establecimientos que acogen a niños de 0 a 3 años
La estructura física está concebida en función de las necesidades de los niños y las instalaciones están dispuestas para ofrecer las mayores posibilidades de exploración y manipulación de objetos, con espacios adecuados para el desarrollo de múltiples actividades. Además, está supervisada por la Inspección Educativa. No se garantiza la seguridad física de los niños. Si los espacios no son adecuados, se producen continuas prohibiciones para que no manipulen determinados objetos o accedan a diversos lugares, este hecho limita las posibilidades de experimentación que son necesarias para la correcta evolución de los niños. Además, nadie tiene la obligación de supervisarlo.
Los docentes cuentan con formación sólida y titulación adecuada, que está supervisada por la Inspección Educativa. Incertidumbre respecto a los conocimientos y experiencia de las personas que atienden a los niños. Nadie garantiza la formación de los trabajadores del establecimiento.
La dirección del centro controla que los docentes son emocionalmente equilibrados, relajados, afectivos, creativos, sensibles y con la estabilidad personal que les permite contactar con el mundo emocional de los niños y establecer relaciones afectivas que les enriquece y proporciona el clima de seguridad idóneo. En este sentido, se les exigen certificados de distintos tipos. En demasiadas ocasiones, la dirección, si es que existe, tampoco dispone de formación adecuada y desconoce si se atienden todas las necesidades de los niños, por lo que son aspectos que no se garantizan.

 

La correcta agrupación por niveles evolutivos y edad, así como el número de niños por aula y de docentes sigue la normativa vigente y se dispone de los recursos humanos y materiales necesarios. Son aspectos regulados en el Proyecto educativo, supervisado por la Inspección Educativa. Las agrupaciones son aleatorias, incluso se unifican niños de distintos niveles y edades. El excesivo número de niños con el adulto y la falta de recursos humanos y materiales provocan la incorrecta atención a los niños. Además, nadie tiene la obligación de supervisarlo.
El cuidado exquisito del período de adaptación de los niños permite al docente contactar con el mundo emocional de los niños para que recuperen la seguridad en sí mismos necesaria para que su comportamiento sea natural y espontáneo, es decir, que su asistencia al centro sea placentera en el menor plazo de tiempo posible.

Este aspecto está regulado en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa.

El descuido del período de adaptación puede crear un sentimiento de abandono o quiebra afectiva para los niños. Las experiencias negativas en este período crean en ellos expectativas futuras negativas en relación a la escolarización. Nadie tiene la obligación de supervisar este aspecto.
Se sigue, paso a paso, el proceso de aprendizaje, desarrollo y maduración de cada niño. Se detectan los posibles desequilibrios, desajustes o déficits que se pudieran producir y posibilita la actuación preventiva que es determinante y fundamental para la normalización evolutiva de los niños. Este es un aspecto regulado en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa. La falta de conocimiento y de las condiciones idóneas provoca incertidumbre sobre el proceso de desarrollo de los niños. Nadie tiene la obligación de supervisarlo.
El niño es el eje central del Proyecto Educativo. Se facilitan los medios para favorecer el desarrollo del potencial innato del niño, sembrando en el grupo afecto, amistad, compañerismo y, en general, contribuyendo a una sensibilidad mayor hacia los otros, facultad necesaria para desarrollar la observación, captación, comprensión e interiorización de estímulos y aprendizajes que van a suponer maduración, independencia y autonomía. Es un aspecto regulado en el Proyecto educativo, supervisado por la Inspección Educativa. No existe proyecto alguno respecto a los aprendizajes. Esto provoca falta de organización de experiencias de aprendizaje adecuadas a las necesidades de los niños. En muchas ocasiones, el único proyecto es que los niños estén entretenidos y no molesten.

 

Disfrutamos plenamente de la interacción afectiva con el niño sin plantear las actividades como hábitos u obligaciones. Es un aspecto regulado en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa. El desconocimiento de los adultos suele implicar excesos de autoridad, disciplina desmedida y castigos contraproducentes. Nadie garantiza la formación de la “madre” para planificar las actividades.
Se verifica que el niño se encuentra en condiciones óptimas para recibir estímulos, que disfruta de la actividad y no le crea ansiedad, tensión o irritación. Es un aspecto regulado en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa. Las actividades suelen tener como objetivo el entretenimiento de los niños sin tener en cuenta cómo se sienten respecto a aquello que les proponen. Nadie garantiza la formación de la “madre” para planificar las actividades.
Cada niño tiene características individuales que le diferencian del resto. El docente conoce su patrón de comportamiento y, conociendo sus ritmos, garantiza que disfrutará de la actividad, además de evitar la sobreestimulación. Es un aspecto regulado en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa. El objetivo del cuidador con demasiada frecuencia suele ser que los niños no molesten. La falta de formación puede conducir a situaciones que los niños viven con ansiedad, inseguridad, incertidumbre o temor. Nadie garantiza la formación de la “madre” para planificar las actividades.
Las experiencias de aprendizaje están estructuradas para actuar en la zona de desarrollo potencial de los niños. Se plantean actividades coherentes con el nivel evolutivo y, con la ayuda, guía o colaboración del docente, se estimula el dominio de otras actividades de mayor complejidad que aún no domina. No se ofrecen materiales para poner en juego habilidades que el niño ya domina, sino para estimular el desarrollo de nuevas habilidades con la ayuda del docente. Esta estrategia está regulada en la Propuesta Pedagógica, supervisada por la Inspección Educativa. La falta de una propuesta coherente de actividades imposibilita la correcta evolución de los niños. Incluso realizar actividades para las que el niño no dispone de madurez puede perjudicar seriamente su desarrollo óptimo.

 

 

 

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Soy Lourdes Picó, aunque mis amigos me llaman Lou. Alicantina, Enfermera, Blogger y Mamá de tres maravillosas fieras. Cabezona (mucho), muy muy optimista y extremadamente trabajadora. Me gusta vivir la vida y exprimirla, disfrutarla con los míos y sacarle todo el jugo, que total, estamos aquí tres días, no es como para perderlos en cosas (ni gente) que no merecen la pena. Escribo sobre blogging en Trucos para mi blog y si os gusta la diversión en familia, también probamos juegos y juguetes en Scrapping para dos, y mi último proyecto en marcha es Con niños y equipaje, un blog de viajes en familia donde os contamos sitios chulos para visitar con niños y cómo viajar un pelín más barato con una familia numerosa.

Autor: Lou

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1 Comentario

  1. Hombre, ellos qué otra cosa iban a decir, jejeje. Sería como una empresa de autobuses promocionando Blablacar 😀

    Sólo un apunte de todas maneras: en la Comunidad de Madrid las madres de día también son una figura regulada por ley y no puede serlo cualquiera. Que eso de que son «señoras que…» suena no sé yo cómo…

    ¡Un saludo!

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