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¿Escuela privada o escuela pública para nuestros hijos?

Escuela privada o escuela pública

Ser madres implica una toma de decisiones constante. Una de las más importantes es la elección de escuela para nuestras hijas e hijos. Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de escoger el centro: la metodología empleada, los horarios, la distancia desde nuestro hogar…  Una de las más importantes, quizás, es si la escuela es pública o privada. Hoy vamos a confrontar aspectos positivos y negativos de cada modelo. No lo haremos tan exhaustivamente como en el grado en educación infantil de VIU ni nos decantaremos por una o por otra, la decisión, al final, tiene que ser de la familia.

Diversidad en las aulas

La educación pública no hace ninguna selección previa ni ningún tipo de discriminación. Las aulas de la escuela pública serán, más o menos, el reflejo de la sociedad en la que vive la familia.

Por otro lado, el acceso a la escuela privada está condicionado por el nivel económico de las familias. No todo el mundo se puede permitir pagar la matrícula y las mensualidades de la escuela privada. ¿Cómo se refleja esto en las aulas? El alumnado será más homogéneo y nuestras hijas e hijos vivirán en una especie de burbuja. Seguramente obtendrán mejores resultados académicos, pero a costa de privarles de descubrir otras realidades sociales.

Número de alumnas y alumnos por aula

La ratio de alumnado es un factor que influirá en el rendimiento académico. Este dato está avalado por múltiples estudios y se podría estudiar más en profundidad en cualquier grado de educación infantil a distancia.

La realidad es que en la escuela privada el profesorado tiene más tiempo para dedicarle a cada alumno, adaptando el currículum a sus necesidades e intereses. En la escuela pública las aulas están más masificadas por lo que la atención no es tan personalizada.

Metodología empleada

Desde la creación de la institución escolar se ha experimentado con diferentes modelos de enseñanza-aprendizaje. No obstante, en la actualidad sigue vigente el modelo tradicional: clases magistrales, el profesor como modelo a imitar, deberes para hacer en casa… Esta metodología obsoleta la encontramos tanto en escuelas privadas como en públicas.

Sin embargo, también existen islas que se van expandiendo poco a poco. Cada vez más equipos directivos apuestan por metodologías más participativas, que le prestan más atención a la diversidad, que sitúan al alumnado en el centro del proceso de aprendizaje… Y estas apuestas por metodologías más innovadoras se desenvuelven tanto en centros públicos como privados.

Formación del profesorado

Para ser profesor o profesora en la escuela pública es necesario pasar un concurso de oposición. Los exámenes que son necesarios aprobar para acceder a un puesto de funcionario son muy exigentes, superándolos únicamente las personas que están mejor formadas.

Por el contrario, en la escuela privada no es necesario superar ningún examen. Los equipos directivos contratarán al profesorado que mejor encaje en el perfil de la escuela. La formación de las y los docentes es continua en ambos dos casos, puede que algo más exigente en el caso de la escuela privada.

En definitiva, es una decisión complicada la de escoger escuela. Cada familia deberá sentarse y debatir qué modelo se adapta mejor a su concepto de educación.

Autor: Lou

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1 Comentario

  1. En mi opinión una oposición no hace un buen docente ni de lejos. Y además la formación en sí no tiene que ser buena, sino ajustarse al temario.

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